comenzó el distanciamiento de las rutinas. el pequeño oasis de desalienación. al mismo tiempo la paradoja de tener que estar en lugar que el sistema destina para ti que es condena y trinchera; desde aquí me quejo, desde aquí conspiro.
me ha regalado este comienzo de año el reordenamiento de los astros, la sonrisa renovada de las luchas que ayudaron a convertirme en lo que soy. tomar la palabra, las manos nuevas, las sonrisas, los atardeceres y amaneceres desenredando el mundo. rearmando las carreteras, pensando nuevos diseños, mapas inexistentes. "la manera de comprometerme fue darme a la fuga", me dijo el viejo Joaquín. "si es verdad lo que dije, ándate a la chucha del mundo; si es mentira, quédate!" me dijo el Divino Anticristo.
estoy un poco libre, estoy de vacaciones. primero hacer un balance, escribir, mirar, escribir, hacer contactos arriesgados. apostar todo para nuevas décadas. levantar la fiesta nuevamente. no mirar desde afuera, fue suficiente distancia. estoy en el epicentro. me voy desplazando a la zona cero. me estoy moviendo hacia las tormentas.
viene algo que me pone contento. algo complejo pero alegría al fin. hay noches que bajo en el ascensor caprichoso de mi edificio, quiero registrarlo todo. quedarme con esos minutos, todos. no parar de escuchar las canciones que amo.
verano
con noches para revivir y pensar exponiéndose a las sombras. la noche es más mía que nunca. enero, enero. 2010. los rostros bicentenarios me tienen sin cuidado.
mientras se salen los pechos porque una elección podría herir algo más que sensibilidades. yo sin ser neutro, dejo que el devenir haga pagar las deudas a los que siempre se coluden para salir indemnes. no me pasen a mí la cuenta.
que voy a caminar contigo por estas calles. que vamos a tomar bebidas lejanas. que vamos a leer versos olvidados, mientas el café del Mapocho me hipnotiza.
amigos parten al otro lado de la cordillera, unos espectros vienen desde allá. no hay claridad y en una de esas reclamarla sería confundir más las cosas.
he llegado a un punto de sentir entusiasmo. ya he entendido que mi única riqueza son las palabras y las melodías. mi gran belleza es hacer algo con ellas, mi gran atrevimiento es transformar mi vida, mi locura es que me acompañes a tu ritmo y con tu urgencia...
esto último resume
lo que quiero para hoy
entonces
pensemos en qué comer, qué tomar y que decir...porque esta es la sangre que será derramada por toda la tierra por los siglos de los siglo; lejos de las siglas; cerca de tus ciclos; amando todo y pedaleando desde los extremos de la ceguera...hasta las bocas que susurran los planes para desestabilizar la tristeza...
viernes, enero 15, 2010
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