jueves, agosto 24, 2006

aquí nadie entiende nada

este mundo de mierda se va cayendo a pedazos y nadie mueve un dedo, o por lo menos muy pocos...
yo no entiendo a la gente ni siquiera a mí mismo. hoy miré hacia atrás y me vi tantas veces parecido al de ahora. me aburrió un poco mi cara y mis maldiciones.
decidí entonces comerme una pequeña pizza y volverme hacia mí. fumar un cigarro y caminar por cualquier calle.
voy preocuparme de cosas que siempre he querido. de alguna u otra manera siempre estamos solos. lo que pasa es qua a algunos se nos ha transformado en una forma de vida militante.
yo tengo canciones y quiero cantarlas. esa será mi vida de aquí en adelante.
iré todos los días a vaciar el veneno a los templos de la enseñanza. volveré por las tardes a encerrarme con mi guitarra.
cantaré hasta romper mi garganta. hasta que la guitarra comience a pesarme y doblar mi columna. escribiré hasta olvidar las palabras. desde cada letra saldrán manos a tocar los rostros de la gente.
recuerdo cuando iba de santiago a chillán en un tren, en segunda clase. el automotor decían. nunca entendí por qué la gente decía automotor con una confianza tremenda. desde ahí veía las luces de las ciudades. llegaba en la noche con mi madre y tomábamos un taxi. siempre preguntaba las mismas cosas, que como estuvo el día que si llovió o no, etc.
yo iba de un lado a otro solo. tal vez con mi madre, pero siempre solo. había un silencio que me gustaba. podía quedarme pensando pegado a la ventanilla. ahora busco un minuto de aquella paz.
por eso vuelvo como siempre a meter la mano a mis bolsillos. no buscan nada, solo se esconden. comienzo a sentirme seguro. comienzo a mirar también con desprecio. comienzo a tararear canciones antiguas y a evitar hablar con la gente que pasa por mi lado. sólo besaré a los que están en frente...a los que sonríen sin ambiguedades. a los que alzan sus copas hacia mí y me invitan.
santiago me gusta desde el centro. voy en unos meses a instalarme por allá. me asilaré en las plazas a beber nuevos néctares. recordaré que alguna vez no tuve que olvidar lo que hoy me duele, que esto pudo ser un sueño, que lo de verdad nunca se ha ido de mí...lo de verdad ha permanecido, lo que no significa que deba confiarme, lo que no significa que haya acertado siempre...
bye

No hay comentarios.: