los tréboles de los autopistas podrían traerme suerte esta noche
las calles de esta ciudad extraña traspasan un frío enorme
llueve al anochecer
tengo un arsenal de palabras, las melodías comienzan a salir del congelador
las he ido encontrado tiradas por las calles
pretendo que se cuelguen de tu pelo
nunca se desprendan de tu cuello
bajaré las cortinas de este mal negocio
abriré las cordilleras de nuevos territorios
con pasos gigantes
buscaré la sonrisa y la fuerza
estos latidos no son un desperdicio
mis manos atadas por la ausencia
esos latidos no son dato, una referencia olvidable
espero que en las autopistas se multiplique la savia de conexiones
la clorofila para recomenzar
dejo el día
cerrar los ojos con dificultad
en este silencio enorme de esta pequeña casa
estas son mis últimas palabras
para este el último día
cierro las oraciones y maldigo las nubes
canto para dormirme
adiós
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1 comentario:
es conmovedor leerte...
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