cuando toda la energía está instalada en nuestra existencia y, a pesar de las derrotas, aún siguen deslizándose sueños; cuando están las ganas de amar, de expresar tu rabia, tu pasión por alguna cosa; cuando el presente es lo único cierto: el tiempo escasea.
es otro bien que se transa diariamente. lo obtienen y disfrutan unos pocos; lo evitan por necesidad muchos.
meter en un día las malditas horas que hay que destinar a nuestros empleadores, a comer y a descansar sumadas a las que destinamos a nuestros deseos, resulta una tarea suicida.
faltan horas, faltan horas!
alguien puede buscar una solución?. algún candidato puede ofrecer algo?. alguna tienda exhibirá una novedad en sus vitrinas?????????
y, como decía ese personaje de Una Historia Sencilla (David Lynch) lo peor de ser viejo es recordar cuando eras joven.
el tiempo sobra, pero el mundo vuelve a hacerse inabarcable. crecen las avenidas. los parques se extienden. el aire cuesta. todo se ve más borroso. hay horas, pero ya no recuerdo como eran, y menos cuanto valían.
tengo sueños que durarán sólo un par de canciones más. no sé si acabe el libro que comencé ayer. no sé si volveré a casa caminando. este puede ser el último trago. tengo todo el tiempo, pero ya fui eliminado. nadie se queda a ver esta serie.
ahi van los días corriendo como ese niño que sigue su pelota o monta una bicicleta. y aquí van los pedazos de humano que cuelgan de este nombre y de este número. rótulos, cifras que no serán necesarias y pasarán al listado de vacantes. ´
ojalá entre tanto despojo, hayamos arrancado algún pétalo afortunado que más de alguien pueda sostener en sus manos.
martes, julio 26, 2005
miércoles, julio 20, 2005
en el camino a la colectivización de la felicidad, otro arranque de este YO tremendo
tuvimos un buen martes. cambiamos las marraquetas por las botellas de pisco. nos olvidamos de la once. uno de nuestros compañeros de trabajo se encargó de repartir carne asada.
dimos las gracias a alguna cosa por las vacaciones que llegaban más tarde que lo habitual.
mañana estaré en Chillán con unas revistas bajo el brazo y la guitarra en la espalda. hay que hacer canciones, hay que contagiar con esas letras despreciadas.
quiero un poco de sur.
los días van más rápido. pánico nunca escribió buenas canciones.
agosto nos ofrece desafíos. estaré pensando en redebutar en "escenarios" ya olvidados. alguna cicatriz se abrirá por todos lados, alguna vieja frase va a posarse en esos labios humedecidos.
voy a esperar que la gente entre por la puerta. voy a quedarme más rato en cama. voy a olvidar lo que siempre ha sido nuestro problema: sus malditas reglas!
dimos las gracias a alguna cosa por las vacaciones que llegaban más tarde que lo habitual.
mañana estaré en Chillán con unas revistas bajo el brazo y la guitarra en la espalda. hay que hacer canciones, hay que contagiar con esas letras despreciadas.
quiero un poco de sur.
los días van más rápido. pánico nunca escribió buenas canciones.
agosto nos ofrece desafíos. estaré pensando en redebutar en "escenarios" ya olvidados. alguna cicatriz se abrirá por todos lados, alguna vieja frase va a posarse en esos labios humedecidos.
voy a esperar que la gente entre por la puerta. voy a quedarme más rato en cama. voy a olvidar lo que siempre ha sido nuestro problema: sus malditas reglas!
domingo, julio 17, 2005
vacaciones permanentes!
Hace dos años no descansaba un fin de semana. Y quiero decir descansar totalmente. Más allá de la jornada laboral quedaba la "tarea" placentera de visitar amigos, amigas, compañeros y claro, bares, fondas, discotecas, calles y casas.
Pero esta vez, iniciando mis vacaciones de invierno, me guardé. Nadie llamó y eso es bueno. No había sitio ni actividad que precisara de mi presencia. Hace tiempo no leía un día sábado en la cama. El frío de mierda obligaba a hacerlo. Escuché discos que había grabado hacía meses y me había hecho el tiempo pa escucharlos.
Hoy es uno de esos domingos increíbles. Santiago acariciado por el sol. Puedo ir al persa, visitar a cierta gente, beberme unos tragos vespertinos con mi padre y pensar en qué hacer con la limosna que el sistema del trabajo me da como premio a la labor educativa que desempeño.
Por suerte descubrí esta weá de blog, otro grito en el desierto de las serpientes escurridizas...
vuelvo por más veneno!
Pero esta vez, iniciando mis vacaciones de invierno, me guardé. Nadie llamó y eso es bueno. No había sitio ni actividad que precisara de mi presencia. Hace tiempo no leía un día sábado en la cama. El frío de mierda obligaba a hacerlo. Escuché discos que había grabado hacía meses y me había hecho el tiempo pa escucharlos.
Hoy es uno de esos domingos increíbles. Santiago acariciado por el sol. Puedo ir al persa, visitar a cierta gente, beberme unos tragos vespertinos con mi padre y pensar en qué hacer con la limosna que el sistema del trabajo me da como premio a la labor educativa que desempeño.
Por suerte descubrí esta weá de blog, otro grito en el desierto de las serpientes escurridizas...
vuelvo por más veneno!
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