en cuántas despedidas he estado? en cuántas he sido yo el que abandona? y en cuántas ese abandono es una huida? cuántas lágrimas han aliñado mis poros. cuántas han llevado mi nombre. cuántas he querido tragar.
en cuántas despedidas he estado?
voy al centro y al conflicto. desde los márgenes y el encuentro.
cada partida es también nuestra partida. cuando veo los abrazos cierro los ojos y sonrío. escucho la música y bailo aunque no cante.
las sonrisas tienen mis dientes dañados, tienen mi sonrisa oculta.
evado las palabras de siempre, pero son una buena estrategia para evitar el llanto.
no lloro por respeto. si en esta despedida llegué a encender las luces, por qué debiera estar poniendo los discos?
ahora me marcho, como siempre. mi dosis de nostalgia y esperanza. en la soledad del equipaje dorsal. en el andén olvidado por los hombres. es ahí donde los insectos salen a hacer su fiesta nocturna. vuelan desde las ampolletas. emergen desde el pavimento. cruzan sin mirar la línea férrea. un gato los saluda con sus garras afiladas por el hambre.
yo espero. veo luces. veo besos en un rincón de la Estación. no tengo mucho dinero pero ella me espera hace un rato. como yo espero verla hace horas.
en cuántas despedidas he estado. no puedo decir que no me gustan. no puedo estar en los guiones, no puedo repetir los libretos. escribo al girar el cuello. reviso el estado de cuenta de mis piernas. busco en las estrellas el último tren.
hago la más fácil de las despedidas, esa que nadie responde, esa que nadie advierte. me pierdo entre el hedor de casi medianoche. me sumerjo en el mal sueño de los desplazados. me dejo cobijar por el tufo de vino barato y fritura radical.
estoy pegado a la ventana. y la noche me engulle, mientras una sirena lo anuncia.
en cuántas despedidas he estado?
sábado, noviembre 27, 2010
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