miércoles, noviembre 25, 2009

mañanas de un noviembre mutante

hay tardes maravillosas. hay un marco como ventana, existe un cuadro verde como mirada. estos ojos resisten, contienen los días, las tardes y las noches. he escuchado a mi padre durante una copa de vino, he visto en sus palabras un pedazo de mi vida. he visto como la suya ha cruzado los océanos. está cansado pero sigue ahí. pedaleo desde su casa. vengo acá a caer por las noches. nuevas voces, nuevos colores se acercan a esta ventana. estamos interrumpiendo el avance ciego del mundo. drenando el universo. don alejandro jodorowski por la tele. "no podemos aspirar a la verdad, solamente podemos aspirar a la belleza".
estoy saliendo. tengo que hacer el personaje. tengo que asaltar los templos de adiestramiento. somos unos espías públicos. saben, ni siquiera sospechan. estamos. nos aguantan, no hay solución. intentamos, siendo a ratos lo que no queremos, pero deseducamos, deconstruimos, desmantelamos desde el discurso hasta la melodía.
volveré a este cerro, a este parque, a este barrio asumido para los turistas. pero qué importa. qué importa los que pasen. sólo tengo lo que registro. los que vienen. las invitaciones. lo que podemos hacer juntos y separados. esas soledades que vienen y se van. me dejan besos, me dejan canciones, me dejan dudas, me dejan resacas, me dejan palabras.
yo ahora voy al baño. preparo la salida. limpio, transparente. cruzaré el río, mi más placentera costumbre. si pudiera decirte esos segundos en que miro sobre la baranda, en que el mapocho me saluda. si pudiera decirte y explicarte, ay si hubieran palabras, ay si hubieran oídos...

domingo, noviembre 22, 2009

no escribir me abandona


no me gustan las armas
pero tengo una que es la más secreta de las públicas. esa que nace cerca de tu ombligo. cuando me miro el abdomen, cuando me miro la punta de los pies.
estoy cumpliendo los requisitos y escapando mientras se pueda. pero estas líneas, algunos proyectos quedan en el camino. la carretera empapelada de escritos.
media noche, media vida, medio hombre, medio perdido...
una teleserie de fin de semana. un personaje obligado de escenas patéticas. se va noviembre. espero novedades distintas a las de años pasados. no elijo a los que eligen como vivo. sospecho de la felicidad que me invade por estos días.
solitarias las esquinas, son mi habitat preferido. no definido ni naturalizado el entorno. voy en busca de una plataforma. voy en busca de las maneras más dúctiles.
veo ojos. hay esperanzas como también millonadas de frustraciones. estoy mirando a las otras mesas. un viejo llora y me pide dinero para comida, con más sed que hambre.
estamos intentando llegar a fin de mes. sorprendidos de haber llegado a otro siglo. esperando que nos sorprendan mejores amaneceres.
quiero que brindes conmigo en el lugar que te encuentres y que lo hagas con lo que más te guste.
yo puedo calentar el agua. puedo intentar hacer mi cama y barrer en los rincones. pero no me digas que me detenga cuando hago canciones. desafino y en mi desarmonía descansa la rabia y el desencanto, disfrazado de sonrisa, de brazos que se abren, me pongo aquí...hago lo que creo nace como cascadas interminables desde mi pecho, desde mi espalda cansada, desde mis axilas, desde mis dedos, de mis ojos imperfectos, para viajar hasta algún punto en que se confunda con las estrellas y niños que nunca conoceré, jueguen a ver figuras en un cielo estrellado.