domingo, diciembre 31, 2006
nuevo
me tomé un tren como no lo hacía hace años. nuestro sistema de transporte interurbano puede ser un desastre si uno intenta ahorrar plata o si simplemente se sume en la monotonía.
el paisaje visto desde el coche comedor, afirmado en la barra del bar, es simplemente increíble. nuestros abuelos utilizaban el tren con mayor frecuencia. los viajes duraban el doble, destaban unas pilseners, de esas chicas. un tipo las sacaba de un canasto enorme, en donde también aparecían nuestras bilzs o paps.
ahora los buses no tienen competencia. los trenes son más caros y la oferta es bastante limitada.
yo ahora haré mis esfuerzos para repetir la experiencia. siento que no podemos seguir restándonos de los placeres que este sistema insiste en destinar a unos pocos. seamos sensatos, si nos venimos en bus, sale unas 5 lucas, pero el calor es una mierda, asi q nos aplicamos decenas de bebidas y algunos sandwichs. el cansancio es mayor y nos idiotizamos más que quedándonos en Santiago.
en cambio el tren q cueta el doble, regala un buen aire acondicionado, tranquilidad y una vista hermosa. y los precios son tan increíblemente altos que sabemos de antemano q es mejor aguatarse o llevar algo de la casa. bajamos en la estación, relajados con ganas de ir a visitar a nuestra gente y pasarlo lo mejor posible.
la vida está determinada por los malditos números. la vida está regida por la oferta y la demanda, cuanto pongo, cuanto saco. los cálculos que suelen parecer tan neutros, no lo son tantos, la relatividad se apodera de ellos. la experiencia es modificable, la percepción de ella también lo es.
la invitación es hacer el ejercicio del tren - bus con miles de cosas en la vida. en el amor, en el trabajo, con la comida, con el sexo,etc...
la cosa no es obsesionarse con los cálculos, pero sí darnos el pequeño trabajo de ver las ventajas comparativas...en esas que supuestamente se basa el libremercado, pero que nunca enseñan porque al parecer la libertad es sólo para los que ganan con este maldito juego...
besos
domingo, diciembre 24, 2006
tomaré un tren al sur el próximo viernes. en un acto simbólico, creo que será el paso a otra etapa definitivamente distinta.
nacieron y murieron cosas importantes este año. y al mismo tiempo he podido tomar conciencia de antiguas muertes, no podía seguir adelante sin hacerlo.
la soledad se transforma en una opción bella cuando hay paz aquí dentro. hoy puedo invitar un trago a cualquiera, no hay buenas razones para sufrir.
ahora me abro, retomo e inauguro, voy limpiando la maleza. veo claro, quiero ver con otros y otras. quiero salir a encontrarme con causas colectivas, con sentires masivos, intentar conectar con las canciones con los sueños
espero abrazos
espero brindis
espero besos
pero nada más
no quiero que vengan a salvarme
no quiero escenas ni declaraciones
quiero solo ver un amanecer en que realmente el sol alumbre para todos...
allá voy
lunes, diciembre 04, 2006
luces!
como nunca con el temor a las manos
la alameda tiene miles de cortes
voy a caer por alguno
voy a mirar a mi espalda
me miran
no sé por qué pero lo hacen
yo no les he dado permiso
no me he peinado para ellos
estoy en tu cámara
estoy en tu objetivo
tienen mi número
y también mi billetera
las vitrinas pueden mascar algo de mi felicidad
no voy a salir vivo de aquí
aunque los profetas digan lo contrario
todo puede ir mal
aunque existan discursos
todo puede ir bien
aunque vuelva el temor
el mapocho se va
y a mí nadie me invitó
voy a meterme a un sitio
voy a meterme una cerveza
hay pescados proletarios
hay surtidas
ensaladas
espero a que anochezca
espero a volverme
y tener garras
pierdo la voz
y me encaramo
con el destello de los faroles
he mejorado mi audición
puedo ver en la oscuridad
esta vez no te vas a escapar
