jueves, febrero 02, 2012

war is over


Esto era la guerra
Pero la guerra ha terminado
War is over
Y el único que pierde es el que quiere seguir peleando
esto era la guerra
y tú pensaste que tan sólo era otra batalla
tal vez por eso
war is over
agotaste todas tus municiones?
quieres seguir disparando?
no has dado en el negro aún?
esto era la guerra
pero la guerra ha terminado

no es que haya paz
ni acuerdo
war is over
no quedan más fichas
de colores ni con ranuras
tu estrategia es devolver
pero no estoy agrediendo
sólo me quité las vendas
entonces tengo que repetir
la guerra ha terminado
no fui a vender pan
yo llevo los colores de la carne
en algunas carreteras
y en todos los caminos

la guerra ha terminado
y sólo pierde el que quiere seguir peleando
war is over
war is over
creíste que era sólo una batalla?
no cariño, siempre fue la guerra

sábado, diciembre 03, 2011

me ocurre, me inspira


ue esta semana. has tenido la sensación de que te hubiese gustado hacer, decir, crear o pensar algo en el mismo sentido y potencia que lo ha hecho otro u otra? algo parecido a cuando piensas "debiera decir esto" o "ahora viene aquello". imagina una película, una actuación, una declaración, esa canción que te interpreta o la interpretación que te atrapa. eres tú y el otro. son ambos. no hay mayor diferencia entre tú y quien está en el escenario. no eres espectador, eres cómplice. una complicidad que no es casualidad. la instalación empática. la sincronía perfecta.
a mí me pasa. en las micros, en la calle, en los bares, haciendo clases, escuchando. y digamos que en el gran espectro de emociones. puteando, alegrándonos, saboreando algo nuevo; con la mirada perdida, cerrando los ojos y escuchando. en el grito.
esta semana me pasó. sí, hubo plan. "tuve un flash". "algo que siempre está ahí". fue González en la frontera del miércoles y Quinteros en el viernes; la frontera y la bajada. ahí desde la cumbre hasta el vértigo y la planicie. estoy. vengo a stgo. vengo a su primavera. siento verano.
me meto en mí. canto las canciones que me encantaría haber cantado. en el Caupolicán: el comienzo con Violeta; el set acústico que abría con 'Esas Mañanas'. la violencia dramática de 'Estrechez de Corazón'. el 87 fui a la Casa del Deporte de Chillán y Los Prisioneros volaron mi cabeza de 12 años: sabía lo que tenía que hacer porque sentí que estaba en esas canciones y es más estaba en esa actitud. construí desde ahí, desde ese desafío e irreverencia; amé esa sintaxis y esa estética. los bototos, la mueca, el grito, el acorde directo, la rabia vendrían en unos pocos años.
luego cada canción, cada pequeño aplauso, cada silencio estuvo conectado con ese instante. cada vez que tuve que estar allí en una banda o solo como Gato Extranjero, las voces, el sudor, la adrenalina de aquella noche rodeada de policías que circundaban en el escenario de aquel Chillán de dictadura.
ahora. adiviné algunas canciones. pensé que pude haber hecho alguna de las canciones de Leo Quinteros, que me hubiese gustado cantar Los Días Santos. que sabía que el final con La Marca Oficial abriría una noche emocionante. tal vez me desbordo más y Leo es más bien sobrio. pero logra conectarme con los momentos en el tren todos los días, aquellos días infernales en que me tragué sus días santos, en que perdí mis sábados arriesgando a perder mi vida. sí, sé que puede sonar a vodanovic. en estos instantes la teletón comenzó y no me acordaba. tengo unas monedas en el bolsillo y no puedo malgastar mis neuronas, las necesito, están dormidas, medicadas.
fue en el Inpop, en ese festival hace algunos años: "tenis una onda como Leo Quinteros" me dijo un compadre. y pensé que ya había superado el fantasma González y que mi mayor pecado fue perderme a Virus y que Federico Moura debiera estar en una polera que me pintaría si todavía me dedicara a conseguir poleras lisas y pintura para género.
existen vidas literales que saben demasiado de lateralidad. dominan la capacidad de eludir. driblean por temor. no se trata de ir fuerte y derecho. pero se trata de pisar firme para elevarse cuando sea necesario; marcar cuando tengas que bailar; sostener cuando vengan los golpes. no abandonar el escenario, volver una y otra vez como decía bukowski, volver, insistir aunque te sigan golpeando, volver hasta cansar a tu oponente, siempre regresar.

sábado, noviembre 19, 2011

yo los vi (detenido detuve la vista)


yo los vi. compartimos cuatro paredes y una sola salida. los vi. un tímido sol entraba. la puerta se abría de vez en cuando. sale uno y entra otro. es lo que ocurre a diario aquí.
y yo los vi con sus mismos gestos, el pantalón, la mirada, la angustia y las arrugas. los vi antes y hoy me encuentran. en este rincón escucho las causas pendientes de todos. miro mis zapatos desprovistos del negro escolar, desprovistos de cordones. hay de todas las edades pero todos fueron, a todos los vi cada día en el patio. de la misma forma circularán en las horas libres, para ir nuevamente tras la verticalidad del hierro, la horfandad de ventanas inhumanas. negados desde la cuna.
yo los vi. pude escucharlos. alguno hizo preguntas. las mismas preguntas de siempre. yo los vi ahora viejos o más al menos. escuché sus vidas, sus números, sus nombres. vagué en la reducción de la humanidad y la libertad. estiré las piernas y busqué la luz. turnamos los rincones, dormimos bajo la frazada estatal de los guardianes. los peores olores, las más tristes historias, los despiadados mañanas.
teníamos distintos caminos. diferentes pasajes nos dio la vida. pero teníamos una vez más para vernos. sin reconocernos.
pero yo los vi. y como pude detenerme. detenido los volví. los volví una y otra vez. ahí supe que estaban tan cerca. que pasaron a mi lado. tuve miedo. los seleccioné, enfoqué y evité más de una noche, más de una tarde.
fueron personajes. estuvieron en mi pasado y en mi televisor. fueron cine, canción, novela.
soy un rato aniceto. son un rato todos. soy un rato nadie. soy un rato un gato perdido.
me desplazo por donde me dicen que desplace. pongo las manos atrás. yo los vi. ahora volvemos a caminar en fila india. como la mayoría del sur que es golpeada y encerrada. caminamos en fila, esperamos dejar de hacerlo.
se oye mi nombre. confirmo mi nombre. un micrófono para cantar pero no para melodías. el protocolo y el proceso.
yo los vi. de un lado y  del otro. con las llaves y con la culpa. con uniforme y con disfraz.
cogí un papel y mis condiciones. la palabra libertad en un carcelero. la garganta fuerte que cuelga de ellos como las armas. libertad! Calle le dicen desde acá adentro. libertad insiste marcial. a la calle murmuran tras la cerradura.
yo los vi
Libertad! esta pequeña ilusión que se torna todo. pórtate bien durante un año. la miré, ni lo digas. pórtate bien durante una vida. les dijeron, yo escuché un poco. alguno nada. yo los vi. tráeme tu libreta. tráeme una foto. ponte pa la foto. gira. trae el dinero. avisa en casa, dile a tus padres. dame tu domicilio. te odian en casa. yo los vi. libertad. el portón se abre. el sol de hevia en mi cara. cómo llegué aquí? no lo sé...

lunes, noviembre 14, 2011

digo ya!


voy a poner la música fuerte. alta más precisamente. sí, toda la música a tu altura, a tu intensidad. voy a hacer una apología de todo. a todo y cuando digo a todo, entero, mucho, demasiado. sin dirección, un deseo peligroso. la potencialidad absoluta.
como darle una buena sobredosis al mundo.
voy a hacer una apología inmensa, hoy que pienso que la vida se extiende, que ya no muero tan fácil. seguiré levantándome en otras épocas. ni los golpes ni la caída va a ser tan terrible, hagamos algo maravilloso
vamos a matarnos en la metáfora. me gusta la farrándula oculta de los chanchos de tierra. que el planeta y sus reflejos explote y se haga fuego artificial, juego mentiroso mal pronunciado mal entendido mal detonado
a la hora precisa todos se abrazan
la apología terrible del mundo una pornografía mística de los deseos. caminar a la orilla de un río fotografiado, el enigma grafiteado en tus amígdalas mal cuidadas cuando mal niño mal tiempo invierno
pus blanco como los andes amarillo como los huevos en tu paila apestoso hediondo y sonoro
voy a poner la música fuerte. haré el peor de mis papeles
sin beber sin fumar y sin mirarme al espejo pasaré
a la provocación sin contemplaciones verdugo guillotinoso guadañesco
pesadamente silencioso
mis mejores sueños
las más queridas venganzas

domingo, septiembre 11, 2011

estaciones y fronteras (el fin del invierno no asegura el de las tormentas)

en la letanía trágica del fin del invierno
camino a un casa con una chimenea tapiada
a un conjunto de paredes con una hoguera prohibida
florece con demora bajo una luna que se aleja
en el firmamento cítrico
los destellos y deseos que se pierden en la urbanidad lumínica

los cerros y la cintura que huye al sur y se esconde en la metrópoli
la sonrisa aún viva en las canciones que nadie más escribirá
ni los pasajes a otros continentes, ni las caricias oportunistas, 
ni el flash ni la carne vacía van a derrotar toda esta intensidad

el filo y la asfixia que marcarán el camino
el olvido y las imágenes que intentarán nuevos horizontes
van atravesando las paredes, el tendido eléctrico, las esquinas, los postes, las veredas
los semáforos qué débiles fronteras

nada será suficiente
no me mata ni me fortalece

vendrán otras estaciones, con sus temperaturas y sus andenes
con sus cambios y movimientos
tu movimiento que lleva mi ritmo
mi melodía que desgarra en tus ojos

asistiremos a otros momentos
inaugura nuevos escenarios
cuando la rabia abandone será más imborrable este sentimiento
más difícil será negarnos

enfrentados los ojos
es difícil que lo ocultes
serán suficiente otras carreteras para encontrar la felicidad?
cuál es el precio de la huida
si esta apuesta es una apuesta
si este juego es con fuego
bueno, entonces espero que el bluf no sea eterno

las noches vuelven a retomar la calidez
aún escribo en el eco de este piso
bailo en soledad la base y las variantes
canto mi propio tango y escucho ciertos boleros

en la lejanía dramática del comienzo de la primavera
está la esperanza o la muerte
lo dicen estos cuerpos
la historia y nuestras historias
los himnos y las canciones olvidadas
las paredes y estas palabras
que el caos hermoso del devenir
nos regale algo
un abrazo indómito
un asalto interminable


martes, agosto 30, 2011

abierto

hay algo que no me cierra
ni en la razón ni en el dolor
si te costó tan poco
fue tal vez porque valía la pena el sacrificio
cuánto ganas cuánto pierdes
el derrumbe llega a su fin
pero no sé cuándo comience a levantarme
no fue la soledad
fue cómo lo hiciste
no fue la soledad
fue hacia donde huiste
no fue la soledad
fue la muerte de mis días
no fue la soledad
fue la pérdida del aliento

nada fue suficiente
en el final
yo esperé milagros
me convertí
busqué por los caminos que alguna vez adoraste
pero nada fue suficiente
nada te hizo cambiar
nada te hizo volver
porque tal vez tu actual destino es más placentero
nada te hizo volver
tampoco yo puedo hacerlo ahora
no puedo volver
ni a las melodías ni a las sonrisas

cómo dolerá la eternidad
cómo me gustaría escapar
cómo me gustaría tomar un atajo
lejos
allá donde sólo te quede mi recuerdo

estas calles me regalan el suicidio
las mañana oscuras camino al trabajo
la lluvia en mis mejillas
el dolor en el pecho
el cansancio en los pasos
la soledad en la espalda

mis manos se levantan desde la cama vacía
mis ojos te buscan
mis sueños
mi frío mi invierno
es un lecho de muerte lento y joven
es un lecho de muerte y la casa
el más triste mausoleo
que nadie visita
que nadie ve
que nadie cuida

me dueles el comienzo y el fin
y en el trayecto
muero un poco

domingo, agosto 28, 2011

sentido!

los tréboles de los autopistas podrían traerme suerte esta noche
las calles de esta ciudad extraña traspasan un frío enorme
llueve al anochecer
tengo un arsenal de palabras, las melodías comienzan a salir del congelador
las he ido encontrado tiradas por las calles
pretendo que se cuelguen de tu pelo
nunca se desprendan de tu cuello
bajaré las cortinas de este mal negocio
abriré las cordilleras de nuevos territorios
con pasos gigantes
buscaré la sonrisa y la fuerza
estos latidos no son un desperdicio
mis manos atadas por la ausencia
esos latidos no son dato, una referencia olvidable

espero que en las autopistas se multiplique la savia de conexiones
la clorofila para recomenzar

dejo el día
cerrar los ojos con dificultad
en este silencio enorme de esta pequeña casa

estas son mis últimas palabras
para este el último día
cierro las oraciones y maldigo las nubes
canto para dormirme
adiós